Los problemas para dormir en niñas y niños son más comunes de lo que parecen y pueden afectar su estado de ánimo, aprendizaje y salud.
Factores como el uso excesivo de pantallas, rutinas irregulares, ansiedad o cambios en el entorno suelen ser las principales causas del insomnio infantil.
Entre las herramientas más efectivas están establecer una rutina fija antes de dormir, apagar pantallas al menos una hora antes, crear un ambiente tranquilo y oscuro, y mantener horarios constantes incluso los fines de semana. También ayuda leer un cuento, practicar respiraciones suaves o usar música relajante.
Si el problema es persistente o se acompaña de ronquidos, pesadillas frecuentes o cansancio extremo, es importante consultar con un especialista para descartar trastornos del sueño.



