Cuida la alimentación en tu trabajo

“Un trabajador estresado suele ser más enfermizo, estar poco motivado, ser menos productivo y tener menos seguridad laboral, si a este hecho aunamos que una persona se encuentra mal alimentada, podemos deducir que encontrará dificultades para mejorar su calidad de vida, puesto que la capacidad de trabajo, es directamente proporcional a la alimentación”, señaló la nutrióloga, Sigrid Pimentel Martín.
La experta informó que una alimentación monótona, repetitiva o en la que faltan alimentos indispensables para nuestro cuerpo, puede dar lugar a la aparición de determinados síntomas físicos como cansancio excesivo o falta de reflejos. También pueden presentarse síntomas psíquicos como falta de interés por las cosas o irritabilidad.

“A veces no nos damos cuenta de que no sólo el estrés, los problemas personales o la falta de sueño, influyen sobre nuestro bienestar. Deberíamos preguntarnos si estamos alimentando adecuadamente a nuestro cuerpo como para que éste funcione correctamente cada día”, agregó Pimentel Martín.

Algunos de los factores alimentarios que influyen en el trabajo son las dietas hipocalóricas o bajas en calorías, ya que reducen la capacidad de rendimiento y perjudican la salud, así como las hipercalóricas puesto que propician a sobrepeso, obesidad y aumentan el riesgo de lesiones en el aparato locomotor (músculos, articulaciones, etcétera).

Otros factores son la higiene de los alimentos, ya que si no se cuida este aspecto aumenta el riesgo de que se produzcan intoxicaciones de origen alimentario, tales como la salmonelosis;  y el consumo de alcohol, ya que en cantidades excesivas perjudica seriamente la salud y es causa de accidentabilidad.

Recomendaciones para llevar una alimentación sana en el trabajo:

·          Acostúmbrate a llevar la comida
·         Prepárala la noche anterior asegurándote de llevar una comida equilibrada. Puedes incorporar carne, pollo, pavo, jamón, pescado, huevos, queso bajo en grasa, un yogur desnatado y oleaginosas
·         Elige alimentos ricos en proteínas y fibra. Este tipo de alimentos ayudan a sentirse satisfecho y a controlar los niveles de apetito para no pasar el día picando.
·         Prueba una fruta o vegetal nuevo cada semana. Si se elige lo mismo por rutina día tras día, puede acabar aburriendo. Prueba cosas nuevas para mantener tu interés en las comidas de diario.
·         Hidrátate. Conviene tener agua a la mano para mantenerse sano. Sustituye por agua el zumo, los refrescos, el café o cual sea tu bebida habitual.

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